aritnem al
Me acostumbro a la sorpresa.
Mis oídos duermen, y mi razón cabecea;
le canto las mañanitas, pero sólo sonríe y vuelve a dormitar.
Nos rodean las nubes, y los barcos y los rieles.
Estamos solos, muchas décadas antes.
Lejos.
Y no extraño.
Mis oídos duermen, y mi razón cabecea;
le canto las mañanitas, pero sólo sonríe y vuelve a dormitar.
Nos rodean las nubes, y los barcos y los rieles.
Estamos solos, muchas décadas antes.
Lejos.
Y no extraño.
Etiquetas: poesía no eres tú

3 comentarios:
pues ya hace tiempo que no voy a un selectivo de esgrima, pues no sale economico el viaje al DF y el gobierno municipal pone mas peros que ceros en un cheque para apoyarnos
en cuanto al poema, he dicho yo que los poemas son la forma mas confusa de expresarse, pues solo el autor sabe lo que quiere decir y las demas interpretaciones de los lectores son a manera personal o una traduccion
saludos carnal
gracias por pasarte al blog
siempre estamos llenos de sorpresas y a veces no podemos acostumbrarnos a ellas... siempre hay sorpresas en la fila del supermercado, en el cine, en un libro (una buena historia) en la mismisima red y hasta en los regalos de cumpleaños ... siempre hay pesimas sorpresas muchas veces....
pero de las mentiras aunque siempre existen y hay categorías, de esas no nos salvamos nadie
y yo no miento.
uuhhhmmmm (suspiro)
soledad en compañía
...
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