"Dios le concedió dos dones al hombre: la esperanza y la ignorancia. La ignorancia es el mejor", V.H. | www.blog.eoran.com

diciembre 28, 2007

ram onaécO

¿Dónde empieza el final del mar? O más aún, ¿a qué nos referimos cuando decimos mar? ¿Nos referimos al inmenso monstruo capaz de devorar cualquier cosa o a esa ola que espuma en torno a nuestros pies? ¿Al agua que te cabe en el cuenco de la mano o al abismo que nadie puede ver? ¿Lo decimos todo con una sola palabra o con una sola palabra lo ocultamos todo? Estoy aquí, a un paso del mar, y ni siquiera soy capaz de comprender dónde está él. El mar. El mar.
Un poema en prosa; una acuarela de imágenes hermosas, grotescas, suaves, sordas, ásperas, hilarantes. Una acuarela, porque las pinceladas son diáfanas y dejan verse unas a las otras; no se tapan, sino que, hermanas, se mezclan, se separan y vuelven a mezclarse.
¿Intenso, largo, manso, breve? No importa. Sólo un libro bello. Muy bello.

Etiquetas: , , , , ,

diciembre 24, 2007

!dadivan zileF¡

Hoy desperté con un concierto de villancicos algo pintoresco: Los castores a Belén en el departamento de arriba, Los peces en el río en el de al lado, y Arre borreguito en el de al otro lado.
Por si olvidaba que esta noche es Nochebuena y mañana es Navidad.
Felices fiestas :)







Etiquetas: , , ,

diciembre 21, 2007

Los blós de los otros

¿Alguna vez, de esas en que navegas por la internet sin rumbo, te has topado con tu propiedad en esta o aquella página ajena? Yo tampoco, pero mi buen primo Luis me ha mostrado ya dos veces fotos mías que ha encontrado en otros blós.
Una aquí, en uno de esos innumerables blogs de Hipertextual.

Otra, acá, en un blog cuyas entradas son capítulos de una larga narración. Grata sorpresa.

Además de darme gusto, estas cosas me hacen pensar guajiramente que tal vez en algún lugar de la blogósfera hay más pedazos de éstos esparcidos.
Ah, aprovechando un post 100% banal y olvidable, ¡por fin tengo interné inalámbrico en casa!

Etiquetas: ,

diciembre 19, 2007

Las enseñanzas del Dr. Havel

Hay una 'lindura' banal de la mujer que el gusto común considera equivocadamente como la belleza. Y, muy aparte, está la verdadera belleza erótica de la mujer. Pero claro, reconocer esta belleza a la primera vista no es cosa fácil. Es todo un arte.
El gusto banal del vulgo se hace un falso ideal de la belleza, y este ideal es fundamentalmente a-erótico, incluso anti-erótico, mientras que el verdadero encanto, erótico, explosivo, no es advertido por este gusto.
Hay alrededor nuestro mujeres que podrían hacer conocer al hombre las más vertiginosas aventuras de los sentidos, y nadie las ve porque no corresponden a las normas comunes; de hecho, el encanto erótico se manifiesta más bien por la originalidad que por la regularidad; más bien por la expresividad que por la mesura; más bien por la anomalía que por la banal 'lindura'.
Amores Risibles.

Etiquetas: , , ,

diciembre 17, 2007

Sestina

Es curioso cómo uno puede apreciar o dejar de apreciar las cosas de un momento a otro. La primera vez que escuché a Jack Johnson, por ejemplo, me pareció cualquier cosa, nada extraordinario. La segunda vez lo escuché a solas, en casa, y se ha vuelto uno de mis favoritos.
Es esto lo que pasó con un video que hace ya casi un año me mostró mi buen compañero Javier. Se trata del montaje audiovisual de un poema de Ezra Pound recitado por él mismo, Sestina Altaforte. Estaba él muy emocionado, lo buscó en You Tube, presionó play y dejó pasar el minuto y medio que dura el video.
Luego me miró con la expectativa en los ojos.
Puta, pinche videísimo cabrón ¿no? ¡Un éxtasis, las imágenes y su voz! ¿¿No??
Yo no sabía qué decir. La verdad es que había entendido la mitad de lo que decía el buen Ezra, y aunque era evidente la fuerza de sus palabras, no me había conmovido en lo más mínimo (defecto antipoético de nacimiento, qué sé yo).
Pues hace poco lo encontré de nuevo, por azares del destino, y lo volví a ver. Me encantó. Esta vez me fue mucho más comprensible, y (seguramente por eso) mucho más cercano. No importó nada de lo que sabía de Ezra Pound que me desagradaba, ni la pésima calidad de las imágenes del video, ni mis bocinitas, ni nada. Una pieza genial que te golpea como las olas marinas a las rocas, y que te lleva de la mano con las gaviotas (imágenes del video, claro). Sorprendente, además, si te fijas en el ritmo, la rima, las eufonías, y todas esas necedades que hacen de la poesía la disciplina más ardua de la literatura.
Aquí les dejo, pues, este pinche videísimo que, estoy seguro, les va a gustar (si no, véanlo dentro de un año, y después hablamos).


Los versos, aquí. Más info (valiosísima), aquí.

Etiquetas: , ,

diciembre 13, 2007

El Tiburón

Alguna vez leí que una buena película es como un tiburón: al principio da una mordida fuerte y salvaje, hasta violenta, para asegurarse de que no te escapas. Ya que te tiene atrapado, te engulle poco a poco, disfrutándolo, para terminar en la cola del animal: pequeña, satisfecha.
Claro que el texto no hablaba de los finales repentinos e inesperados que te revuelcan toda la trama y te impactan, pero igual supongo que algo parecido debe suceder con los blogs.
Entonces, sin más preámbulos, inauguro el blog de la misma manera exactamente (lo que me garantiza una audiencia fiel y entusiasta a partir de hoy... ¿verdad?).

Etiquetas: , ,

diciembre 12, 2007

Comment ça, l'ignorance ?

Je me sens si fatigué. Je ne veux rien faire. Je ne veux même pas dormir. Je ne veux rien. Que pensais-je quand j’y suis allé ? Pensais-je peut-être qu’elle allait réagir en se jetant dans mes bras, ou en s’élançant sur mes lèvres ? Quelle merde pensais-je ? Que diable attendais-je qu’il m’arrive ? Il est trop tard ; il fait la nuit déjà et elle ne peut même pas sortir de son appartement. Elle est bannie de descendre les escaliers pour aller me voir à la porte du bâtiment ; elle est bannie de quitter la maison après huit heures. Et il était presque neuf heures. Oui, mais bien sûr qu’elle descendra et mettra tout le temps nécessaire pour m’écouter…

Durant ma petite marche vers son appartement, je revois dans ma tête ce que je veux lui dire. Je serai à la porte, et quand elle descendra me voir, je ferai un geste de silence et je lui lirai :

« Les Tchèques, à côté du mot nostalgie pris du grec, ont pour cette notion leur propre substantif, stesk, et leur propre verbe ; la phrase d’amour tchèque la plus émouvante : stýská se mi po tobě : j’ai nostalgie de toi. Et puis je ralentis mes paroles : je ne peux supporter la douleur de ton absence. » C’est un extrait du deuxième chapitre de L’ignorance de Kundera, un livre dont je lui ai beaucoup parlé, qui s'occupe de la nostalgie, ce sentiment si important dans ma vie et dans la sienne.

Puis, je dirai qu’en mars 1995 il y a eu une nouvelle très controversée. Un astéroïde était sur le point d’entrer en collision avec la Terre. Quand les scientifiques chez la NASA l’ont découvert, il était déjà trop tard pour y faire quelque chose. Évidemment, l’astéroïde n’a pas heurté la Terre grâce à un détour qui l’a fait passer entre notre planète et la Lune. La nouvelle ne fut donnée qu’au lendemain, pour ne pas porter de la panique mondiale. Alors, je dis : « Ça me fait penser à la fragilité de nos vies, et le dommage que ça serait de mourir sans te dire ce que je suis venu te dire maintenant. »

J’arrive à l’avenue qui sépare la partie du quartier qu’elle habite de celle que j’habite. Le feu s’arrête en rouge et moi, j’attends. Je regarde l’ampoule en attente, peureux de la voir devenir verte. Alors, ce que je crains arrive et je me vois obligé de traverser.

Les rues sont vides et noires, et en m’y dirigeant je me mets dans la gueule du loup. Mais ça ne dure pas trop, car je suis tout de suite à la porte du bâtiment. Je me demande ce que je fais là, et ce que j’attends de cette visite. Je reste là-bas pour cinq minutes, toujours nerveux. Puis, je pose mon doigt sur le bouton de la sonnette, mais j’attends une minute avant de l’appuyer.

Sa mère répond. Elle s’entend méfiante, en outre.

« Bonsoir. Excusez-moi, est-ce que Mariela est là ?, demande-je en bulgare.

⎯Bonsoir, Emo. Oui, elle est là. Pour quoi faire ?, me répond-elle en espagnol. Elle ne répond même pas dans sa langue maternelle, dans laquelle je lui ai parlé, mais dans la mienne, pour que sa suspicion me soit bien claire. J’hésite. Je ne sais pas dans quelle langue je dois répondre. Si je réponds en bulgare, je défis la dame qui ne veut pas que la conversation se déroule dans sa langue sacrée. Si je réponds en espagnol, je cède et reste un imbécile soumis.

⎯Pourrais-je parler avec elle un moment, s’il vous plaît ? dis-je donc en espagnol, un peu craignant. Je choisis donc la dernière option. L'imbécile.

⎯Oui, bien sûr » finit-elle en me laissant avec le mot « merci » au bout de la langue.

Puis, j’écoute la voix de Mariela par le parleur. Sa voix.

« Allô, Emo ?, fait-elle.

⎯Salut !, dis-je en bulgare de nouveau. Avec elle, il est possible de parler en espagnol, en bulgare ou en français tout également.

⎯Qu’est-ce qu’il y a ?, se dépêche-t-elle à me demander. La pression de sa mère s’entend dans sa voix. En ce moment, je sais déjà que tout est foutu (mais non, je le savais déjà avant de venir).

⎯Je sais qu’il est très très tard, mais…⎯ et je fais une pause pour penser ce que je suis en train de dire. Trop tard. ⎯… mais pourrais-tu descendre quelques minutes ?

⎯On va pas me laisser.

⎯Oh, d’accord. N’en fais pas. On se voit plus tard, alors.

Elle reste en silence quelques secondes et puis ajoute :

⎯Peux-je t’aider de quelque façon ?

⎯Non, merci. À toute.

⎯Tu en es sûr ?

Elle parle d’une voix préoccupée.

⎯Mais bien sûr. Au revoir. »

Je fais deux pas et j’entends « prends garde de toi » depuis le parleur.

Je suis vraiment très fatigué. Ce n’est pas une métaphore. Je suis physiquement fatigué.

3 février 2007

Etiquetas: ,

¿quién?

Soy un aprendiz. Soy un hijo. Soy un profesor. Soy un empleado. Soy un amigo. Soy un diseñador. Soy un hermano. Soy un escritor. Soy un expectador. Soy un lector. Soy un cineasta.

Soy todo esto y no soy nada.

 

Soy Emmanuel.

¿dónde?

¿cómo?